domingo, 27 de octubre de 2013

Estudios sobre comportamiento y aplicaciones Vol II


Estudios sobre el comportamiento Vol II (Documento en PDF completo)


Estudios sobre comportamiento y aplicaciones Vol II


Presentación

El Seminario Internacional sobre comportamiento y aplicaciones, SINCA, convoca a especialistas en el estudio del comportamiento que se reúnen durante algunos días cada dos años, para comunicar y debatir sus reflexiones, resultados o ambos con otros investigadores. Con objeto de que esta difusión no sólo sea oral y se amplíe a otras personas que por diversas causas no tienen posibilidades de asistir a dicho seminario, se consideró la posibilidad de que se publicara un libro que recogiera in extenso algunos de los trabajos presentados en dicho evento.

En 2008 pudimos reunir el material de ocho trabajos que conformó el primer volumen. Este segundo volumen de Estudios sobre comportamiento y aplicaciones contiene 15 trabajos y con ello, una gama más amplia de temáticas inscritas en la investigación básica, en la clínica y en el campo de la educación. Las obras se reseñan enseguida.

Alicia Roca Cogordan realiza un análisis funcional de las conductas inducidas por el programa de reforzamiento distinguiendo las conductas interinas de las terminales. Se ofrece información de cómo las conductas interinas, que no son reforzadas directamente, se afectan cuando existen cambios en el programa sin que se les pueda explicar estrictamente como conductas supersticiosas dado que, entre otros aspectos, éstas ocurren después de la entrega del reforzamiento y son considerablemente uniformes entre sujetos.
La conducta interina más investigada es la de beber agua que se ha demostrado en diferentes especies e incluso las ratas pueden beber alguna solución de alcohol después de la entrega de comida. En los humanos, aunque muchas conductas se han clasificado como inducidas por el programa, muy pocos reportes permiten dicha conclusión. Dos conductas particulares que llaman la atención por sus implicaciones son el alcoholismo y el consumo de drogas.

Las explicaciones de dichas conductas adjuntivas se han hecho desde diferentes perspectivas. En algunos casos han sido caracterizadas por tener un origen común y una función evolutivo-adaptativa en tanto que incrementan la probabilidad de encontrar nuevos recursos en un ambiente específico. Otra explicación las considera como efecto de los programas de reforzamiento en la modulación de estados motivacionales e incluso dentro del esquema de los sistemas conductuales. Independientemente del enfoque que se emplee, se tienen varios problemas: clasificación de respuestas de acuerdo al intervalo en que ocurren; imposibilidad de modular las conductas inducidas; minimizar el efecto ambiental; y si se trata de conductas operantes, respondientes o de un tercer tipo. La autora ofrece comentarios de las respuestas terminales en términos de conductas operantes y después describe un análisis funcional y documentado de las conductas de beber, ataque y correr como conductas operantes reforzadas directamente por sus consecuencias.

Adela Álvarez Rebollo, Javier Íbias Martín y Ricardo Pellón Suárez de Puga investigaron la adquisición de bebida inducida por programa PIP en dos momentos diferentes de un intervalo de 120 segundos de duración entre entregas gratuitas de bolitas de comida. Utilizaron 14 ratas Wistar, a la mitad se les permitió obtener agua al efectuar lametones durante los 30 primeros segundos del intervalo, la otra mitad tan sólo obtuvo agua durante los últimos 30 segundos. Tras 15 sesiones se compararon los niveles de adquisición. A continuación se realizaron 10 sesiones más invirtiendo las condiciones experimentales. En ambas fases una luz indicaba la disponibilidad de agua durante los intervalos entre comidas y los lametones acompañados de agua se marcaron con un clic. Se registraron los lametones efectuados durante toda la sesión y los mililitros de agua consumidos.

Los resultados mostraron dificultad en la adquisición de bebida adjuntiva en el grupo que obtenía agua durante los últimos 30 segundos del intervalo. El cambio de la localización del momento de acceso al agua redujo la conducta de beber en la mayoría de las ratas que inicialmente habían tenido agua durante los primeros 30 segundos, pero la aumentó en algunos animales que en la primera fase tuvieron agua al final del intervalo. Las diferencias entre los lametones dentro y fuera del intervalo de agua fueron menores al principio del experimento que al final, sobre todo en las ratas que tuvieron agua post-pellet. Los resultados muestran evidencia de que la ejecución de bebida adjuntiva se ve facilitada como fenómeno post-pellet, pero también indican que la adquisición de esta conducta no se restringe a ese momento.
Felipe Cabrera, Héctor O. Camarena y Virginia Aguilera Cervantes presentan una evaluación de conductas anticipatorias a la presencia o ausencia de alimento en hámsteres que han sido ampliamente observadas en ratas usando corredores rectos con procedimientos de ensayos discretos. Sin embargo, se ha estudiado muy poco en otras especies y utilizando procedimientos continuos. Debido a las características particulares de su conducta alimentaria, el estudio de la respuesta anticipatoria en hámsteres podría aportar datos útiles para la psicología comparada, la etología y las teorías del aprendizaje, y en particular para los estudios sobre conducta anticipatoria.

En el capítulo se exponen dos experimentos utilizando hámsteres dorados (Mesocricetus auratus) en diferentes tipos de arreglos. En el Experimento 1 se expuso a los hámsteres a series de 3 ensayos cada serie, consistiendo en secuencias de ensayos reforzados y no reforzados, en un corredor recto utilizando ensayos discretos. Se emplearon ensayos tipo R (con alimento) y tipo N (ausencia de alimento) mediante las series RNR y RNN separadas con intervalos entre de ensayos de 15 segundos. En el Experimento 2 se utilizó un procedimiento continuo utilizando un laberinto radial de ocho brazos, en donde se comparó una secuencia ordenada (NNRR) y otra aleatoria. Los datos muestran un patrón de anticipación tanto en el procedimiento de ensayos discretos utilizando el corredor recto, como en el procedimiento continuo utilizando el laberinto radial.

Los autores comentan que al emplear un laberinto radial emergieron patrones de alimentación distintos, independientes a la anticipación al alimento. Además de que el uso del laberinto radial puede facilitar la evaluación de diferentes tipos de señales que pueden tener un papel importante en los patrones de anticipación, dado que pueden establecerse diferentes señales dependiendo de la posición relativa de los brazos a elegir, así como la introducción de diferentes demoras en cada elección.
Pablo Covarrubias, Rodrigo Guzmán, Felipe Cabrera y Ángel Andrés Jiménez se centran en las superficies ambientales, la velocidad y aceleración en hámsteres y ratas. Los autores exponen que el desplazamiento de un animal dentro de un laberinto se relaciona con la aprehensión de la estructura invariante de la superficie o arreglo ambiental del laberinto (Gibson, 1979), lo cual está relacionado a su vez con las propiedades rígidas (permanentes) de su superficie. Por lo tanto, si cambia la posibilidad de aparición de una superficie del laberinto que conduce al reforzador entonces es posible que cambie el patrón de desplazamiento del animal, aún cuando se mantenga constante la entrega del reforzador. Para evidenciar esto, se desarrollaron dos experimentos.

En el Experimento 1 evaluaron la hipótesis anterior al forzar a hámsteres a dar vuelta en el brazo lateral de un laberinto T, siempre hacia la misma dirección en unos ensayos o a cambiar entre ambos brazos aleatoriamente en otros. La velocidad fue mayor cuando los hámsteres cambiaron la dirección de la vuelta que cuando ésta fue permanente. En el Experimento 2 se replicó el procedimiento del Experimento 1 pero utilizando ratas y analizando si la velocidad y la aceleración cambiaban en algún segmento específico del brazo central del laberinto. Se encontró que, mientras que la velocidad aumentó en el segmento medio, la aceleración fue mayor en el primer segmento de este brazo.

Los autores exponen que los resultados apoyan la hipótesis que al manipular la posibilidad de aparición de las superficies de un laberinto cambiará el patrón de desplazamiento de los animales. Por esto, sugieren que mecanismos como la habituación o la anticipación pueden subyacer a este cambio en el patrón de desplazamiento. Esto es consistente con el planteamiento que el movimiento de los animales es controlado por los estímulos presentes en el arreglo ambiental por tanto, si el arreglo ambiental cambia, entonces también el patrón de movimiento de los animales se verá afectado, tal y como ocurrió en esto estudios.
Eliana Barrios De Tomasi revisa la literatura relacionada al peso corporal así como de la interacción de mecanismos neurofisiológicos, estructuras cerebrales involucradas y algunos neurotransmisores involucrados en la conducta alimentaria. Señala que en general el ser humano adulto tiende a mantener un peso relativamente constante debido a múltiples mecanismos que tienen tres ejes fundamentales: la ingesta; el gasto, termogénesis y metabolismo de nutrientes; y las reservas adiposas. Pero en general el apetito y la ingesta de alimentos tienen un papel central en la regulación del peso corporal. Mientras que el hambre es una necesidad biológica el apetito -preferencia selectivaes influido en gran medida por aspectos culturales generando patrones conductuales de ingestión.

Para el hambre, comenta la autora, se han identificado señales a corto plazo, en la que interviene la leptina que regula la ingesta inmediata y las señales a largo plazo contribuyen a la regulación del peso. En el caso de la saciedad se han identificado dos estados: cuando se interrumpe la ingesta y el que ocurre en el periodo de ayuno entre dos ingestas. Barrios De Tomasi describe el papel que diferentes regiones hipotalámicas y el núcleo accumbens tienen en la regulación de la ingesta así como diferentes péptidos entre los cuales destacan: (a) la leptina, además de que interviene en los aspectos de ingesta, diabetes e infertilidad; (b) el neuropéptido Y (NPY) que se considera como un potente estimulador de la ingesta; y en forma importante (c) la hormona estimulante de los melanocitos (MSH), sin ignorar que existen muchos otros péptidos involucrados en la ingesta. Para finalizar comenta que en el laboratorio de Farmacología y Conducta, del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Guadalajara se están estudiando los mecanismos conductuales y neurofisiológicos de las adicciones, incluyendo la conducta alimentaria y sus consecuencias en el peso corporal con ratas como sujetos experimentales y se emplea la administración del antagonista opioide (Naltrexona) sobre los patrones alimentarios que aunque hay discrepancia en su papel, en ese laboratorio se han encontrado efectos temporales en la ingesta.

La obesidad, la cirugía bariátrica y el comportamiento alimentario son analizados por María Leticia Bautista Díaz, Georgina Leticia Alvarez Rayón y Juan Manuel Mancilla Díaz. Señalan que la cirugía bariátrica (CB) se ha ubicado como un tratamiento alternativo para atender a la obesidad al producir una importante reducción de peso pero existen casos en los que esto no ocurre lo cual ha derivado en múltiples investigaciones para identifcar predictores adecuados en la reducción de peso corporal. El trabajo analiza algunas investigaciones dirigidas a identificar qué factores pudieran estar vinculados a los resultados de la CB. Por ello, exponen inicialmente un panorama sobre la conceptualización de obesidad, seguido de una breve exposición de la CB y sus procedimientos. Posteriormente abordan algunas investigaciones sobre comportamiento alimentario acerca del papel de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y, finalmente, presentan otros aspectos a considerar en la CB, como son la insatisfacción corporal, el ajuste psicológico o la calidad de vida.

Otro elemento polémico que ha requerido la atención en el tratamiento de la obesidad es el denominado trastorno por atracón (TPA) ya que existen investigaciones que fundamentan una buena reducción aún en presencia de este trastorno pero, contrariamente, otras han evidenciado que la presencia de éste tuvo un efecto desfavorable sobre la modificación del peso corporal e incluso, se ha sugerido que la CB contribuye al desarrollo de este trastorno o que, por el contrario, que tras la cirugía el TPA podía desaparecer, o bien, reducirse la frecuencia de la conducta de atracón.

Los autores finalizan señalando que existen pocos estudios longitudinales con evaluaciones pretest-postest, más aún aquéllos con seguimientos y que hayan utilizado los mismos criterios o instrumentos de evaluación en cada momento de medición. También son escasos los estudios que han utilizado un método que incluye el cuestionario y la entrevista, para el diagnóstico del trastorno. Por ello es necesario trabajar multidisciplinariamente en la investigación sobre obesidad y la CB para comprehender aspectos del área médica y psicológica, en un mismo estudio.

La aplicación de los principios conductuales en la clínica en relación al análisis del proceso terapéutico es analizado por María Xesús Froján Parga. La autora expone que siempre ha habido relación entre la Modificación de conducta (MC) y la investigación pero en la década de los 80 se produjo una clara disociación entre la aplicación y la teoría e investigación. Esto produjo dos situaciones: ante la existencia de diversos modelos, sin que ninguno fuera exhaustivo para el estudio del comportamiento humano, propició que en el campo clínico conductual se prescindiera del apoyo teórico, ante la efectividad de los tratamientos; relacionado a la efectividad las técnicas el psicólogo se empezó a convertir en un “aplicador”.

En la década de los 90 resurge la necesidad de retomar cuestiones como el uso del lenguaje en la terapia y el análisis funcional de la relación terapeuta-paciente. El primer elemento se constituyó posteriormente como un punto central al grado que en la actualidad la investigación de la conducta verbal es una importante línea en la MC. Esto no implica reducir el estudio de la conducta clínica a procesos de condicionamiento verbal sino que hay que estudiar tales procesos en el contexto clínico desde el momento en que la conducta característica de ese contexto es la conducta verbal.

Las dos líneas de investigación actual se basan en los resultados o en los procesos. La primera ha dado lugar a la clasificación de tratamientos empíricamente validados y la segunda, con el papel protagónico de Kazdin y de Ramón Bayés en España, buscan establecer por qué funcionan las terapias, qué elementos son responsables del éxito. En el resto del trabajo, Froján expone la línea de trabajo establecida en su equipo de investigación a fin de realizar una aportación a la mejora de la comprensión de los procesos asociados al cambio terapéutico cuando se aplican técnicas de MC. Hacia el final, para dar claridad al analisis de la conducta verbal, la autora declara que cuando un cliente habla del pasado su discurso está en presente.

Por su parte, Leonardo Reynoso expone la fundamentación de por qué se justifica la necesidad de un especialista en medicina conductual. Para esto, expone brevemente sus antecedentes. Continúa  con una breve reseña de la historia natural de la enfermedad lo que le permite exponer el modelo biopsicosocial de George Engel que rechaza el enfoque tradicional biomédico, centrado exclusivamente en elementos biológicos, haciendo caso omiso de los niveles psicológicos y sociales que interactúan con los elementos biológicos se trate de un proceso de salud o enfermedad. En 1978, esto llevó a definir en
Alma Ata a la salud como “el completo estado de bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o dolencia”.

Reynoso describe la histórica First Conference on Behavioral Medicine en 1977, que estableció la definición de la medicina conductual y el Primer Simposio Internacional sobre Medicina Conductual, realizado en
1981 bajo la dirección de Isaac Seligson, teniendo entre los asistentes a connotados psicólogos de Estados Unidos. Posteriormente se generó en la UNAM la maestría en Modificación de la Conducta y años más tarde se funda la Residencia en Medicina Conductual, cuyos propósitos, programa, estructura y funcionamiento se describe en el resto de ese capítulo.

El modelo que se adoptó fue el biopsicosocial, enmarcado en el enfoque cognitivo conductual. El programa, por su lado, contempla como ejes de actividad los relacionados a la docencia, al servicio y a la investigación. Para ello, el residente es ubicado en hospitales de segundo y tercer niveles de atención para su entrenamiento bajo un sistema que delimita las funciones de supervisión de dos profesionistas: in situ y académico. Las dos etapas restantes se efectúan en los hospitales asistiendo el primer año a hospitales de segundo nivel y el segundo año en hospitales de tercer nivel de atención, con los que se tiene firmado un convenio con la UNAM. El último elemento al que hace referencia Reynoso se refiere a los Programas Operativos que se elaboran anualmente y que son importantes para poder evaluar las acciones en forma permanente.

Los resultados de la residencia iniciada en 1999 pueden valorarse si se toma en cuenta que en la actualidad, la residencia cuenta con 135 agresados de los cuales el 71% se ha graduado y la mayor parte de ellos están contratados por diversas instituciones que incluyen hospitales públicos de segundo y tercer niveles de atención, universidades públicas y privadas, centros de investigación, hospitales privados e instituciones de consejería.

El trabajo de Imelda G. Alcalá Sánchez versa sobre la ansiedad precompetitiva en deportistas universitarios y la validacion del CSAI-2 en español dado que este tipo de emoción es una de las más estudiadas en el deporte. Para su estudio, el modelo multidimensional de Martens que es el más aceptado, incluye tres factores: la ansiedad cognitiva, la ansiedad somática y la auto-confianza. La evidencia indica que la ansiedad precompetitiva es diferente entre mujeres y hombres ya que en las mujeres es más común que la ansiedad dependa de sus experiencias previas mientras que en los hombres la ansiedad depende de sus expectativas de éxito o de fracaso en la competencia que enfrentan. La teoría postula que la auto-confianza representa el opuesto de la ansiedad cognitiva además de que otro factor que influye es la diferencia entre las competencias de conjunto o individuales.

El capítulo expone la complejidad que existe entre la ansiedad y la ejecución, el papel que tiene la cognición y la emoción y, por otro lado la consideración de la angustia como un elemento cultural que para algunos autores no tiene el papel “destructivo” que comúnmente se le asigna aunque la evidencia de que la ansiedad puede ser facilitadora del desempeño deportivo no es clara.
Para validar una versión en español del CSAI-2, Alcalá expone un estudio realizado con 105 atletas a los que se entrevistó 120, 60 y 20 minutos antes de competir, en diferentes escenarios. Obtenidos los valores alfa de Cronbach, los ANOVA se realizaron para cada uno de los intervalos indicados considerando como factor el sexo o el tipo de deporte (conjunto o individual). La autora concluye que es posible usar el CSAI-2 para la evaluación de la ansiedad pre-competitiva en atletas mexicanos, con algunas modificaciones descritas en el capítulo.

Guadalupe Mares, Elena Rueda, Olga Rivas, Héctor Rocha, Dolores González y Edith Benítez realizan un análisis exploratorio del ajuste de la práctica docente a una guía para la enseñanza que generalmente tienen como función más importante establecer el vínculo entre un plan de estudios y la práctica docente a pesar de que muchos estudiosos documentan la falta de correspondencia entre la práctica docente y el plan curricular. El análisis de materiales se ha efectuado principalmente en los textos de los alumnos y en poca medida respecto a los materiales dirigidos a los profesores de lo cual exponen algunos ejemplos las autoras.
El documento expone un estudio en el que participaron dos profesoras de segundo grado de primaria a las que se les proporcionó una lección de biología modificada y el instructivo correspondiente que incluyó los criterios generales, la metodología general y la específica. Con cada profesora se realizaron actividades para verificar la comprensión de la metodología a emplear. Las profesoras procedieron a la enseñanza, se filmaron las sesiones y se recogieron al final las lecciones modificadas de los alumnos para verificar el impacto de las actividades promovidas por las profesoras. Los resultados muestran que sólo dos de los cinco lineamientos incluidos en la guía fueron seguidos por ambas profesoras con un criterio arriba del 70%. El diseño, argumentan las autoras, funciona como disposicional de naturaleza contextual porque le permite al docente relacionar el texto del niño con las indicaciones de manera simultánea; por esto el diseño funciona de manera semejante a una buena distribución de los objetos en el espacio para favorecer ciertos comportamientos.

El estudio que presenta Héctor Martínez Sánchez explora los efectos de la retroalimentación en la modalidad de acierto y error en niños y jóvenes escolarizados bajo una tarea de discriminación condicional. Generalmente en sus estudios, el autor ha empleado la retroalimentación en la modalidad de información sobre si la respuesta ha sido correcta o incorrecta (acierto o error, respectivamente). En estudios operantes de conducta humana se han utilizado los anuncios de acierto y error como consecuencia por la emisión de una respuesta correcta o de una incorrecta respectivamente en el desempeño de una tarea particular. En este caso, pareció importante evaluar los efectos de este tipo de retroalimentación bajo situaciones de discriminación condicional.

El interés entonces se dirigió a la exposición de niños escolares y jóvenes universitarios a situaciones de discriminación condicional en las que: a) cualquier respuesta fuese correcta; b) ninguna respuesta fuera correcta; c) el acierto o error dependiera de su respuesta; y, d) la mitad de los ensayos fueran programados como acierto y la otra mitad errores independiente de la respuesta del sujeto. Para el estudio se escogieron niños y jóvenes en edad escolar asumiendo que tienen sensibilidad a este tipo de consecuencias que son muy populares en el ámbito educativo. El interés era observar qué ocurre con los patrones de la ejecución de los niños y jóvenes bajo situaciones en las que no variaban las consecuencias, en las que las consecuencias no dependieran de su ejecución y finalmente en las que su ejecución sí determinaba el tipo de consecuencia. También evaluaron los efectos de la densidad de la retroalimentación por variar la presentación del acierto o error de forma inmediata, es decir en cada ensayo, o bien de manera demorada que era al final de la sesión mostrando únicamente el total de aciertos.

Los resultados son analizados en torno a las diferencias de los patrones de ejecución que derivaron en respuestas estereotipadas o bien de variabilidad. Adicionalmente, se plantea la pertinencia del uso del término reforzador para este tipo de consecuencias y su efecto sobre la conducta humana.
La caracterización de ajustes referenciales sobre la ocurrencia de relaciones de condicionalidad en estudiantes universitarios es abordada por Juan José Irigoyen, Miriam Yerith Jiménez y Karla Fabiola Acuña. Previa revisión de la prueba EXCALE y una crítica del modelo cognitivo para el aprendizaje de la ciencia, los autores analizan desde la teoría del comportamiento los modos lingüísticos como eje y definen al acto de escribir como el responder a un ajuste referencial de tipo sustitutivo, debido a que el escritor tiene la función de mediar a otro individuo (referido) o a sí mismo, las propiedades o relaciones de los eventos de los cuales se escribe, y dichas propiedades y relaciones no son dimensiones aparentes de los objetos referentes, esto es, son categorías relacionales. Bajo esta perspectiva teórica, se desarrolló un estudio con 107 universitarios para caracterizar el tipo de ajuste referencial ante una tarea que requirió la representación gráfica (hacer) y la justificación escrita (escribir) de dicho gráfico.

Una de cuatro tareas consistió en solicitar al estudiante que a partir de un ejemplo textual, hiciera un diagrama que representara conceptualmente la relación de condicionalidad (a la que hacía referencia el ejemplo) y escribiera una oración que justificara la pertinencia del mismo. Aleatoriamente y a manera de ejemplo, los autores seleccionaron los resultados de 15 participantes que analizan en términos del porcentaje de aciertos en relación al hacer-escribir y en segundo término, el uso de conceptos técnicos y el tipo de relación elaborada.

Los autores comentan finalmente ante los retos actuales ya no resulta suficiente que el estudiante repita o transcriba la información. Por esto, exponen que la enseñanza no puede limitarse a la exposición verbal y la demostración rutinaria, la ilustración con medios demanda el diseño de situaciones diversificadas de aprendizaje que impliquen modos linguísticos diversos que sean pertinentes al objetivo instruccional y a los juegos de lenguaje que en ese momento se deseen entrenar.

En el capítulo sobre aprendizaje sin mediación de terceros: diseños instruccionales, medios y modos linguísticos, Julio Varela, Ambrocio Mojardín, Yuriria Larios, Marisol Lizalde, González Mitzy, Héctor Hernández Silva, Abril González Romero, Juan Pablo Martínez Avila, Gonzalo Nava Bustos, Luis Olmedo, Karla Puerta y María Elena Urquidez argumentan la necesidad de restringir el uso del término autoaprendizaje sólo cuando el aprendiz funge como su propio agente enseñante.

Posteriormente los autores exponen un experimento realizado en estudiantes de secundaria y universidad empleando un diseño instruccional que, mediante apoyo de una laptop, se basa en la audición simultánea a la presentación de ilustraciones fijas o, por otro lado, mediante ilustraciones con animación. Los resultados señalan que los estudiantes de educación superior obtuvieron puntajes semejantes pero el aprovechamiento de los estudiantes de secundaria fue sensible al diseño instruccional y hacen un análisis en términos de las distintas habilidades evaluadas.

Los autores discuten la intervención de los fenómenos de la habituación, saciedad e interferencia en los resultados obtenidos pero enfatizan la necesidad de realizar otros estudios a fin de poder sugerir qué modos instruccionales son más pertinentes para las distintas habilidades en atención a los diferentes niveles escolares.

Varela, Zarabozo, Cabrera, Larios, González, Campos, Olmedo, Nava, Torres Sánchez y Ríos Checa exponen los resultados de un trabajo desarrollado en la línea que Thorndike y Lorge iniciaron en 1944 al publicar un texto en el que mostraban la frecuencia con la que aparecen las palabras en textos de la educación básica. Los resultados preliminares del vocabulario escrito en los textos oficiales de la educación básica en México muestra varias perspectivas en las que puede analizarse la información recabada. Además de incluir algunos elementos metodológicos seguidos en la conformación del inventario, presentan un análisis general de las 500 palabras más frecuentes en los 34 textos analizados que en total incluyen 852, 755 palabras impresas. El análisis se enfoca en la manera en que el vocabulario se va incrementando a medida que se trata de grados superiores además de considerar el total de palabras existentes por área de conocimiento (español, matemáticas, ciencias naturales, etc.).

Otra vertiente del análisis considera la complejidad estructural que se identifica mediante la consideración del número de párrafos, oraciones por párrafo, palabras por párrafo, palabras por oración, signos de puntuación. Los autores también realizan una comparación de las listas de frecuencia considerando a la obra clásica de Thorndike y Lorge (1944) y una lista reciente (Liping, 2009), empleada para la enseñanza del inglés en Tailandia. Esto permite a los autores ver el grado de coincidencia de las 500 palabras más comunes en diferentes épocas y lenguas. Dos aspectos más se incluyen en el capítulo. El primero analiza la frecuencia de aparición de letras que se relaciona con el segundo aspecto, relativo a la ortografía. Las perspectivas se refieren a tres tipos de actividades. La primera es volver a hacer el inventario comparando los textos actuales con los que estuvieron vigentes hasta el 2008 en la educación mexicana. Una segunda acción consiste en la lematización de al menos de las 500 palabras más frecuentes. La última actividad, que es la más compleja es la clasificación gramático-funcional de los vocablos incluidos en los textos.

Daniel Zarabozo, Fabiola Gómez-Velázquez R. y Julio Varela exponen el software ConPal que es una herramienta para análisis cuantitativo de textos que se generó por iniciativa del primer autor dado el problema al que se enfrentan muchos investigadores cuando, ante la necesidad de emplear palabras o textos para su estudio, se enfrentan a disparidades entre lo reportado en las listas de frecuencia y el contenido relativamente particular de los textos que le interesan.

La descripción del funcionamiento del programa se apoya en representaciones de “ventanas” que muestra el software denotando los elementos que lo constitiyen como son: un número secuencial de cada palabra; la palabra escrita con letras mayúsculas; la frecuencia absoluta de la palabra; la frecuencia relativa; la longitud de la palabra en letras; y una columna que permite hacer manualmente clasificaciones de palabras en grupos, para análisis posteriores.

Otra posibilidad que ofrece el programa es hacer análisis de un texto o de diversos textos en forma acumulativa además de permitir que los arreglos de frecuencia se presenten en orden ascendente o descendente. El resultado de los análisis se puede almacenar en dos tipos de archivos con formato .dat y .txt.

La capacidad de almacenamiento de vocablos distintos es de 75,000 palabras y hasta la fecha de este reporte, se han realizado cuatro aplicaciones que han probado la utilidad del programa y la de mayor léxico diferente sólo ha necesitado la mitad de dicha capacidad. Si consideramos que el Diccionario de la Real Academia Española en su 22a edición tiene 88,431 entradas, el ConPal puede analizar el 85% de toda esa edición. Además, en una “prueba de castigo” efectuada recientemente, mediante el ConPal se pudo analizar acumulativamente más de un millón de palabras que incluyeron poco más de 18,000 vocablos diferentes.

Para terminar, agradecemos a todos los autores de este Segundo Volumen ya que con sus trabajos, su presentación y su asistencia contribuyeron al desarrollo del III Seminario Internacional sobre Comportamiento y Aplicaciones, foro alternativo para las generaciones jóvenes. Gracias también al esfuerzo colectivo del Comité Organizador Internacional que en esta edición estuvo compuesto por investigadores pertenecientes a cuatro universidades nacionales y tres extranjeras, además de los integrantes del Comité Operativo que tuvieron la responsabilidad de su realización en el CUCIENEGA, Ocotlán, Jalisco. Nuevamente, hacemos un reconocimiento especial a Jorge Campo, Loreto Santé y José del Valle integrantes de los sitios de internet autismoaba. org, y conducta.org por su desinteresado apoyo para la difusión gratuita del primer volumen de esta serie, del programa de este III SINCA y con quienes compartimos el interés por la difusión altruista de la psicología conductual.

30 de septiembre de 2011, Guadalajara,Jalisco
Los editores

Estudios sobre el comportamiento Vol II (Documento en PDF completo)

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